INTRODUCCIÓN
El presente ensayo, tiene como
finalidad, tratar de despertar la conciencia de los educadores Mexicanos, con
el propósito de encontrar nuevas alternativas al problema de la educación en
nuestro país, y presentarles a las nuevas generaciones que serán los
responsables de la educación en el próximo milenio; este trabajo, consta
fundamentalmente del desarrollo teórico- metodológico. Este paradigma de la
pedagogía por objetivos nos da como modelo para la enseñanza, un planteamiento
puramente tecnocrático, dentro de la aspiración a la eficiencia. La calidad de
la educación tiende a ser interpretada en términos de eficiencia y ésta,
significa respuesta rápida, precisa y económica a las presiones sociales. De
acuerdo a los tiempos que vivimos tan difíciles, creemos que será necesario
implementar acciones.
DESARROLLO
El brillo
mágico del inminente siglo XXI sigue suscitando eventos académicos que se proponen
ahondar la reflexión sobre el futuro.
Y en el
campo de la educación, son enormes los retos que nos aguardan, hay que dar la bienvenida
a estas oportunidades de debatir las propuestas que demos a esos retos, con lo anterior,
nos proponemos hacer un recorrido breve sobre la educación y la pedagogía que tendremos
o necesitaremos en el siglo XXI. Sabemos que todo es mutante, nada es finito, por
tanto, hoy tenemos una manera, una forma, una técnica o métodos de enseñar y
para el futuro serán otros, tal vez de mejor calidad, pero veamos los avances
que han tenido los diferentes procedimientos o conceptos de la Educación.
La
educación de todos los hombres con que tropezamos, las nueve décimas partes son
lo que son, buenos o malos, útiles o inútiles, por la educación que han
recibido. Esta es la gran diferencia entre los hombres, (John Locke) La
educación es un heho humano: “únicamente por la educación el hombre llega a ser
hombre”, no es, sino lo que la educación le hace.”
(Emanuel
Kant) “Educación es el flujo contenido de formación.” (Jonas Cohn) “Educación es
el desarrollo planeado de un sujeto en la interacción de la sociedad.” (Ernest
Otto).
Ahora
tratemos de resolver la cuestión de qué entendemos por pedagogía, si para todos
ha quedado claro, qué entendemos por educación, veamos si este fenómeno es susceptible
de ser distinguido de otros fenómenos que ocurren entre los seres humanos.
Podemos
distinguir eso que llamamos lo social, o cuando hablo de lo económico, entonces
se da la construcción de una disciplina que llamamos la economía, y si puedo
distinguir lo que denominamos social, puede aparecer una ciencia que llaman
sociología, y si creo que puedo sustraer la idea de la conducta, entonces
aparecerá una disciplina a la que llamo psicología, ahora, ¿puedo distinguir
eso que llamo lo educativo en las distintas prácticas sociales? Si así es, es
evidente que puedo reconocerlo, que puedo identificarlo, entonces le estoy
dando un estatus ontológico al fenómeno; ya es, y si es, si acepto que es un fenómeno
presente que me es tangible, me pregunto de nueva cuenta ¿puedo pensar acerca
de ese fenómeno? ¿Puedo pensar de modo ordenado y sistemático de él? Si la respuesta
es afirmativa, entonces estoy en el principio de la construcción del
conocimiento, de la creación de la idea acerca de ese fenómeno. No es cualquier
pensamiento, es un pensamiento reflexivo, ordenado, sistemático. Con preguntas
objetivas, reales, concretas, bien formuladas; a lo que debe corresponder la exigencia
de tener respuestas objetivas, reales, concretas, sistematizadas. Este modo de pensamiento
constituye la Pedagogía. La pedagogía está constituida por la mayor armonía y
riqueza entre: filosofía de la educación, técnica de la educación y ciencia de
la educación.
Ahora
bien, si ya hemos hablado en forma breve sobre que es la educación, y hemos
dado también una definición sobre la pedagogía, vamos a tratar de hablar en
igual forma, sobre la metodología científica.
La
metodología, conduce a una ciencia probable y provisional, por eso, hace tranquilamente
a un lado cualquier dogmatismo materialista, idealista o realista. La
metodología, no es una camisa de fuerza, para el pensamiento, sino una
respuesta a la libertad, lo que hoy es elemental ayer pudo ser avanzado.
El
desarrollo contemporáneo de las ciencias y al mismo tiempo, la capacidad
indiscutible de progreso y adelanto, así como las múltiples aplicaciones
prácticas de las ciencias sociales, nos obligan a recordar también que la
ciencia y la metodología encierran una ética que brota del mismo carácter
social de cualquier investigación.
La
primera condición es la escrupulosa honradez en el trabajo científico, no
únicamente por lo que se refiere a la formalización de los resultados realmente
obtenidos sino al respecto para los datos observados, no deformándolos nunca
con fines demostrativos de la hipótesis que estamos interesados en comprobar.
La honradez es el respeto a lo observado y la decisión de no formar jamás las
observaciones en beneficio de nada ni nadie. Amor a la verdad. Esta honradez va
íntimamente unida con un sincero amor a la verdad. El amor a la verdad no es
susceptible de ser enseñado. Es fácil y honroso afirmar que uno ama la verdad,
pero no es fácil practicarlo. El amor a la verdad se manifiesta en la búsqueda incansable
y apasionada de lo que es comprobable. Este amor a la verdad va siempre asociado
cuando es auténtico, con una inestable paciencia y una generosa tolerancia hacia
los seres humanos. El riesgo ético de la metodología que quisiera destacar más,
es que la ciencia debe estar al servicio de la comunidad humana.
La
ciencia puede tener valor por la ciencia misma, la investigación por la
investigación misma porque todo esto a la larga suele ser beneficioso para los
seres humanos.
Ahora
bien, después de analizar los conceptos de educación, los conceptos de la
pedagogía y las ideas de la metodología científica, es importante revisar
algunas corrientes pedagógicas, que se perfilan a ser desarrolladas tal vez con
éxito en el próximo milenio, ya que de acuerdo a las necesidades que presenta
nuestra sociedad humana, tendrán validez o vigencia, según el medio en que se
desarrollen, para ello, veremos en forma breve dos corriente que a juicio
nuestro, pueden ser las que se perfilen hacia el siglo XXI:
1 La
pedagogía por objetivos y
2 La
pedagogía del oprimido.
La
llamada pedagogía por objetivos o enseñanza basada en objetivos, es una
respuesta dentro del pensamiento pedagógico, coherente con la idea de que la
escuela debe ser una institución útil a los valores predominantes en nuestra
sociedad, que ha de servirles guiada
por criterios de eficiencia, considerando que esta es un valor básico en las
sociedades industrializadas, orientadas, de forma muy decisiva por criterios de
rentabilidad material. El movimiento de la pedagogía por objetivos es la
búsqueda de un tipo de racionalidad en la forma de actuar pedagógicamente,
coherente con la visión utilitaria de la enseñanza, de las instituciones
educativas y de la educación en general.
La
evolución del paradigma de “racionalización científica,” que es la pedagogía
por objetivos se ha afianzado, incorporando nuevas ideas, pero solo aquellas
que podían favorecerle, después de esto, el análisis de tareas como recurso
para una gestión eficiente en la industria, es la premisa que se copiara
literalmente en los planteamientos curriculares que ven en el currículo el
instrumento para responder eficientemente a las necesidades que la sociedad
reclama satisfacer por parte de la educación.
El
pensamiento de Bobbutt (1918) se encuentra dentro de lo que Shiro (1978), llama
la ideología de la eficiencia social en la teoría sobre el currículo.
El
paradigma de la pedagogía por objetivos como modelo para guiar la enseñanza, nace
pues, como un planteamiento puramente tecnocràtico, dentro de la aspiración a
la eficiencia, la calidad de la educación tiende a ser interpretada en términos
de eficiencia y esta significa respuesta rápida, precisa y económica a las
presiones sociales.
Veamos ahora
la siguiente corriente que se encuentra totalmente opuesta a la que acabamos de
analizar.
La pedagogía del Oprimido.
La
pedagogía del oprimido, es liberadora de ambos, del oprimido y del opresor.
Afirmada
en el ansia de libertad, de justicia, de lucha de los oprimidos por la recuperación
de su humanidad despojada. Los opresores falsamente generosos, tienen necesidades
de que la situación de injusticia permanezca a fin de que su “generosidad”
continúe teniendo la posibilidad de realizarse. Esta enseñanza y este aprendizaje
tienen que partir, sin embargo, de los “condenados de la tierra”, de los oprimidos,
de los desarrapados del mundo y de los que con ellos realmente se solidaricen.
La pedagogía del oprimido, que no puede ser elaborada por los opresores, es un
instrumento para ese descubrimiento crítico; El de los oprimidos por si mismo y
el de los opresores, por los oprimidos, como manifiestan de la deshumanización.
La libertad, que es una conquista y no una donación, exige una búsqueda
permanente.
Búsqueda
que solo existe en el auto responsable de quien la lleva a cabo, nadie tiene libertad
para ser libre, sino que al no ser libre lucha por conseguir su libertad. Esto
hace que la opresión real sea más opresora, acrecentándole la conciencia de la opresión,
a la que Karl Marx se refiere, corresponde la relación dialéctica,
subjetividad-objetividad. Solo en su solidaridad, en que lo subjetivo se
constituye con lo objetivo en una unidad dialéctica, es posible la praxis
auténtica. Praxis que es reflexión y acción de los hombres sobre el mando para
transformarlo. Sin ella, es imposible la superación de la contradicción
opresor-oprimido. De este modo, la superación de ésta, exige la inserción
crítica de los oprimidos en la realidad opresora, con lo cual, objetivándola activen
simultáneamente sobre ella, por esto, el mero conocimiento de una realidad que no
conduzca a esta inserción crítica no conduce a ninguna transformación de la realidad
objetiva.
Ninguna
pedagogía realmente liberadora puede mantenerse distante de los oprimidos, vale
decir, hacer de ellos seres desdichados, objetos de un tratamiento
humanitarista, para intentar a través de ejemplos sacados de entre los
opresores, la elaboración de modelar para su “promoción.” Los oprimidos han de
ser el ejemplo de sí mismo, en la lucha por su redención, ahora, ¿cómo realizar
entonces la pedagogía del oprimido antes de la revolución? Esta es sin duda,
una indagación importante que radica en la distinción que debe hacerse entre la
educación sistemática, que solo puede transformarse con el poder, y los
trabajos educativos que deben ser realizados con los oprimidos, en el proceso
de su organización, para realizar esto, se requiere conciencia. La conciencia
en
su
esencia es un “camino para,” la conciencia es pues, método entendido éste, en
su sentido de máxima generalidad.
CONCLUSIONES
1 Que de
acuerdo como se nos presenta la vida, en los diferentes sistemas de gobierno,
se vislumbra un panorama ya sea positivo o negativo en el caso concreto de
nuestro país se observa difícil, negro y de pocas oportunidades para la humanidad,
por tanto, la educación, tendrá que desarrollar un papel muy importante y,
quizás no la educación, sino los educadores, ya que para poder lograr avances positivos,
primero se debe tener conciencia como educador y así poder ser fieles seguidores
del pensamiento de Paulo Friere, con su pedagogía del oprimido; el educador no
debe escatimar esfuerzo alguno, debe estar en constante superación profesional
para estar actualizado, para encontrar solución a los problemas de la sociedad,
que cada día crecen, por motivo de las políticas de terror que nos imponen las
èlites que se han adueñado del poder y con esa actitud, orillan a millones de trabajadores
a vivir cada día más marginados de los servicios elementales. Por otro lado, no
debemos olvidar que la preparación, la capacitación y la actualización permanente
del docente nos permitirá conocer nuevos métodos, nuevas estrategias para tener
un mejor desempeño profesional.
2 También
tuvimos oportunidad de analizar la pedagogía por objetivos que nos dice que la
eficiencia hoy día, es muy importante sobre todo en las grandes industrias con su
nueva tecnología. Maestro, ahí tienes estas dos corrientes, eres tú quien
decidirá, pero debes hacer algo en bien tuyo, de tu escuela, de tu comunidad y
de tu patria, ya que en el presente milenio, tendremos que enfrentarnos a la
realidad y la triste realidad es la que estamos viviendo
Bibliografia
http://www.observatorio.org/colaboraciones/2003/SIGLO%20XXI%20EDUC%202-SRNavaE%2011ago03.pdf

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